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Redes Sociales causan más adición que el alcohol y el tabaco

Redacción Zona Líder

Nadie duda de la revolución que han supuesto las nuevas tecnologías, fundamentalmente Internet, y de sus beneficios para la sociedad. Pero según alertan cada vez más voces, también tienen su lado oscuro, ya que están dando lugar a un nuevo problema social: la ciberadicción.

488 millones de personas en todo el mundo se conectan cada día a Facebook, la red social por excelencia, a través de su teléfono móvil. También se calculan en miles de millones las personas que utilizan el servicio de mensajería instantánea WhatsApp en todo el mundo, aunque no hay datos concretos por parte de la empresa, que se niega a facilitar cifras apelando al derecho de sus clientes a la privacidad.

Está claro: las nuevas tecnologías han revolucionado nuestro mundo, especialmente en lo que a la comunicación se refiere. Pero no todo lo que brilla es oro y, según advierten cada vez más voces, su uso también está dando lugar a problemas.

¿QUÉ ES LA CIBERADICCIÓN?
En general, cuando se habla de ciberadicciones o tecnoadicciones se hace referencia a todos aquellos fenómenos o problemas de abuso de las nuevas tecnologías.

Se trata, por tanto, de un concepto muy genérico que habría que matizar, según nos explica Jorge Flores Fernández, fundador y director de Pantallas Amigas, una iniciativa que tiene como misión la promoción del uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías y el fomento de la ciudadanía digital responsable en la infancia y la adolescencia.

Por tanto, por un lado estaría la adicción a Internet, entendida esta como el uso excesivo e incontrolable de la red. Una patología que, según algunos estudios, afecta a entre el 5 y el 10 por ciento de los internautas, con tasas aún mayores entre la población juvenil de ciertas zonas de Asia.

Y dentro de esta adicción, hay tantas subdivisiones como cosas se pueden hacer en la Red. Así, podemos hablar de adicción al cibersexo, a los juegos, a la pornografía, a las subastas, a las compras o a las redes sociales, entre otras muchas.

LA ADICCIÓN A LAS REDES SOCIALES

Aunque están creciendo todas las adicciones relacionadas con Internet en general, una de las que más preocupa a los especialistas es la que tiene que ver con el uso de las redes sociales.

Cada vez es más común ver a gente, sobre todo a jóvenes, revisando su celular. Lo hacen en el metro, en la consulta del médico, en el trabajo, en clase, incluso mientras pasean por la calle... Aunque no hay datos concretos, se sabe que una amplia mayoría se conecta para revisar sus cuentas en estas redes. Es decir, para visitar sitios como Facebook o Twitter.

La pregunta es, ¿es eso negativo? ¿Es malo ese nuevo hábito y esa nueva necesidad de estar permanente conectado con otras personas e interactuar con ellas, cada vez más común en las sociedades desarrolladas? Muchos padres se plantean estas preguntas, sin saber cómo afrontar el cada vez más frecuente uso de estas redes por parte de sus hijos adolescentes.

Flores nos explica que el hecho de conectarse a las redes sociales no es negativo y no significa que exista adicción. “Hay que tener en cuenta que las redes sociales significan poder estar con la gente que te gusta en cualquier momento y en cualquier lugar.”

En el caso de los jóvenes, el experto señala que “simplemente se están comunicando por un medio que se lo permite y que es fácil de usar. Yo no creo que eso sea abusar. Además, hay un consumo creciente que luego se estabiliza y decrece.

En la adolescencia aumenta progresivamente el número de horas de uso de estas redes, y a partir de los 18 años, aproximadamente, empieza a disminuir, porque hay otros intereses y otra forma de relacionarse”.

Flores explica que “los jóvenes pueden abusar en todo caso de cuestiones que tengan que ver con la privacidad. De sobreexposición de su vida privada. Pero no del uso de las redes sociales”.

CÓMO SABER QUE ALGO NO VA BIEN

Según explica el fundador de Pantallas Amigas, “la adicción se manifiesta muy claramente. No solo perturba tu vida y te obliga a abandonar tus deberes, tus obligaciones, sino que te produce mucha irritabilidad cuando estas lejos de esos medios o no los puedes usar, e, incluso, cuando los estás utilizando pero crees que no es suficiente. También produce cierto grado de estrés”.

El problema no es menor. De hecho, un estudio realizado por la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, y publicado en la prestigiosa revista Psychological Science a principios del pasado año, demuestra que las redes sociales provocan más adicción que el alcohol y el tabaco.

Los investigadores realizaron una encuesta entre más de 200 personas de entre 18 y 85 años con el fin de conocer cuáles eran las tentaciones diarias más comunes y aquellas a las que les era más difícil resistirse.

Los resultados demostraron que, aunque el sueño y el sexo eran las necesidades más fuertes, se podían controlar. No ocurría lo mismo con la tentación de consultar las redes sociales. ¿Por qué? Porque se trataba de un deseo mucho más fácil de satisfacer. De hecho, ahí está la clave del problema.

Y es que, una de principales causas de que la gente se “enganche” a las nuevas tecnologías y, en concreto, a estas redes, explica Jorge Flores, es que son fácilmente accesibles.

“Si soy un ludópata de tragamonedas, por ejemplo, tengo que ir al local a jugar. Sin embargo, si estoy ‘enganchado’ a Internet o a una tecnología 'online', puedo acceder a ella de forma inmediata siempre. Y además, de forma económica. No solo es fácil acceder, sino que además me lo puedo permitir”.

Otro factor que influye en estas adicciones, en su cada vez más elevada tasa de incidencia, es que es algo que no está mal visto por la sociedad. “Cuando vas en el metro y ves a la gente con sus móviles, no te parece que estén haciendo nada malo", explica el experto.

“Es decir", aclara, "puede estar practicando o realizando esa actividad sin que por ello nadie le mire mal. Es algo que pasa inadvertido. Incluso en los menores es una competencia que está sobrevalorada. Aquel que, por ejemplo, tiene muchos amigos en el facebook o twitter, está valorado socialmente”.