Clima Mexicali - Isolated Thunderstorms, Min: 29 C, Max: 39 C
Clima Tijuana - Parcialmente Nublado, Min: 18 C, Max: 27 C
Mexicali Centro Autos - 10:00 am PDT30 min, 8 líneas abiertas
Mexicali Centro Peatonal - 10:00 am PDT40 min, 3 líneas abiertas
Mexicali Centro Ready Lane - Update Pending
Mexicali Centro SENTRI - 10:00 am PDT0 min, 2 líneas abiertas
Mexicali II Autos - 10:00 am PDT40 min, 2 líneas abiertas
Mexicali II Peatonal - 10:00 am PDT0 min, 2 líneas abiertas
Mexicali II Ready Lane - 10:00 am PDT15 min, 5 líneas abiertas
Mexicali II SENTRI - 10:00 am PDT0 min, 1 líneas abiertas
Tipo de Cambio 16/12/2012 -
Compra : 12.85 ,
Venta :
13.10

Rompiendo el silencio y las cadenas

Todos los días reviso mis pendientes y luego con una taza de café, me siento a leer las redes para ponerme al día con noticias, chismes, aventuras de amigos, etc.

Invariablemente TODOS LOS DIAS me encuentro con un nudo en la garganta compartiendo fotos de niños y mujeres perdidas; jóvenes desaparecidos y por supuesto casos de mujeres víctimas de feminicidio.

Pareciera que la realidad tan cruel aparte de habernos alcanzado, nos rebasó. Nos ha rebasado en todos los sentidos:

-Desde el divisionismo por una causa que es común, pero que no encontramos cómo llevarla en conjunto, aunque pensemos diferente.
-La falta de conciliación entre mujeres para luchar juntas.
-La laxitud del sistema de justicia, la falta de seguimiento a cada caso (porque como dije... ha rebasado lo imaginable).
-La falta de educación sobre la inteligencia emocional, tanto en casa como en las escuelas.
-El machismo, el arraigado machismo en una sociedad donde las principales machistas somos las mujeres.
-La distorsión de la imagen de la mujer.
-El amparo de las leyes para los agresores, y el desamparo de las mismas para las agredidas.

Por más que quiero dejar de enumerar, me rebotan los dedos en el teclado y mi cerebro trata de calmarme, recordándome que solo tengo una cuartilla y media.

Una cuartilla y media para tratar de meter un gol… uno solo, aunque sea.

Dejar una semilla de inquietud en alguien que comparta el texto para que llegue a las manos correctas, quizás a esa voz que desee sumarse para exigir y clamar justicia con y para nosotras, sin afán de dividirnos.

¿Qué nos está fallando que no logramos nuestro objetivo?
¿Por qué no surten efecto las marchas pacifistas ni las revoltosas?
¿Por qué demonios nadie nos escucha?
¿Que acaso no somos la base de la familia? ¿Qué nos hizo tan vulnerables? ¿Quién nos hizo menos en su torcido mundo?

Llevo años dándole vueltas al asunto y por más que le busco la punta a la madeja… no la encuentro.

Lo único que hay es un origen de educación donde como sociedad nos hemos conformado de una manera deshumanizada, pero como no se puede cambiar el pasado… el presente es lo que tenemos enfrente y es un panorama perturbador.

Entonces la única salida que tenemos es hacer algo desde esta perenne zozobra y trabajar en propuestas sobre un presente donde unidos, hagamos un pliego petitorio y exijamos soluciones desde la entraña de esta sociedad: La familia, las escuelas y los recintos de justicia.

Una serie de marchas con un pliego petitorio, una fortísima exigencia a los legisladores donde presentemos iniciativas de ley ciudadanas y vigilemos y pugnemos por que se aprueben.

Necesitamos hacer algo contundente y eficaz. Debemos proponernos como mujeres y como hombres reunirnos en la escuela de nuestros hijos, en casas de amigos y hacer un ejercicio de conciencia donde en una lluvia de ideas, podamos concluir en un listado que se pueda presentar a los regidores, a los diputados, al senado. ¡Necesitamos hacerlo ya!

No están funcionando los gritos, las mujeres siguen siendo violadas y asesinadas.

No están funcionando las marchas silenciosas, las mujeres siguen siendo violadas y asesinadas.

No están funcionando las pintas, las mujeres siguen siendo violadas y asesinadas.

No están funcionando las leyes de restricción, las mujeres siguen siendo violadas y asesinadas.

No hay presupuesto suficiente para los temas de violencia. No hay presupuesto para los ministerios públicos. Y eso se lo debemos exigir a nuestros diputados y senadores.

Pero… no lo hacemos. Somos lo máximo escribiendo en redes y saliendo a las calles. Pero no nos hemos sentado a planear concienzudamente un plan de acción; sin afán de protagonismos y lejos de toda intención política.

No hemos hecho un análisis (al menos en nuestra comunidad) donde se vean estadísticas, leyes, datos concretos y duros, para que, en base a estos, generemos iniciativas de ley.

No lo hemos hecho bien y no por falta de pasión ni de rabia. Sino porque la desesperación nos ha llevado a la furia o a la desesperanza, y desde ninguno de estos rincones se puede hacer mucho.

Los puntos de vista sobre las manifestaciones pueden ser varios y considero que hasta en eso, debemos encontrar concordia.

¡Ni modo! a unas nos da por morder y gritar, a otras por escribir, a otras por rayar, a otras más por quemar, a otras por guardar la calma… a todas puede dolernos por igual aunque manifestemos ese dolor y esa impotencia de diferente manera.

No me aventuro a escribir estas líneas sin haber experimentado en carne propia la violencia (para mi infortunio – no es un privilegio haberlo sido, más si lo es haber sobrevivido-) y desde esta trinchera puedo decirles que se siente de la “chingada” no ser escuchada y ser cuestionada hasta el grado de rayar en ser ignorada por el sistema de justicia.

¿Dónde experimenté yo la primera falla y un muro más alto que el de “Trun”?

En el ministerio público, en la unidad de violencia intrafamiliar, justo en el momento en que llegamos a presentar una denuncia y no se nos cree. AHÍ, ahí está el principio de una pesadilla que se puede convertir en tragedia.

Si de entrada, me hubieran dado crédito, se hubiera evitado el empoderamiento del agresor quien desde ese momento, no descansó en acosarme dado que el sistema lo había avalado y la que estaba loca era yo.

Y es que, si a un agresor potencial le das potestad y lo amparas, terminas por convertirlo en envalentonado, en un monstruo; vulnerando inevitablemente a la agredida/víctima.

En ese preciso hecho, es donde se deben de revisar las declaraciones y ver cómo podemos intervenir como sociedad.

(Tengo una serie de ideas, que exigen de la participación ciudadana y por ende de nuestro tiempo y voluntad).

No hay manera en que la víctima se desentienda del caso. Verán, cuando llega a dictarse una sentencia, se vuelve en una sentencia compartida.

¿Por qué digo esto? Porque el sistema de justicia no mantiene informada a la víctima (como debiera) sobre el proceso del imputado y en caso de que el mismo, solicitase un beneficio, es muy poco probable que la víctima se entere.

Entonces la víctima debe estar constantemente dándose sus vueltas por los juzgados, la procuraduría o la fiscalía para mantenerse informada sobre el estado del sentenciado (en caso de que se tenga sentenciado a alguien)

¿Pésimo? Si, ¡super pésimo! Porque aunado a tener que salir adelante por si sola (ya que el Estado brilla por su ausencia en asistencia y apoyo) tienes que estar como Sherlock Holmes haciendo la labor de quienes debieran mantenerle al tanto. Pero, como dije hace ratito: No hay presupuesto.

Creo que no debemos dejar de salir a manifestarnos pero llevemos un pliego petitorio (insisto)

Creo que debemos gritar y llorar a los cuatro puntos cardinales, a los cuatro elementales, a Dios, al cielo, al infierno mismo, al Estado, a todos… ¡A todos! Decir que ¡Ya basta! Hasta quedarnos afónicas y aun así seguir hablando con el alma. Debemos exigir.

Creo que debemos guardar respeto por los que no nos agreden y sumarlos al proyecto y a la causa… sumar y no restar. Multiplicar y no dividir.

Considero fundamental alejarnos de la soberbia y ser más comprensivas con quienes piensan distinto a nosotras. Pues aparte de la brecha generacional, existe también la brecha cultural, educacional e ideológica.

No nos regimos bajo las mismas formas, es cierto. Pero que siempre nos mueva el mismo fondo: El derecho de vivir tranquilas y ser respetadas, sintiéndonos seguras.

Por eso entre otras cosas propongo:

-Que el uso de gas pimienta y de “teasers” no se quede en el código civil nada más; pues resulta y resalta que en nuestro país, queda a consideración de algunos elementos del ministerio público si se aprueba o no como legítima defensa.
-Que se haga un rol de psicólogos independientes y psiquiatras criminalistas externos (ciudadanos) para que estén en las UVI (UNIDADES DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR) avalando los exámenes psicológicos que hace la fiscalía; y que tengan validez sus conclusiones, siendo sometidas a consenso. Es necesario que alguien vigile por la integridad de esas declaraciones.
-Que creemos con algunos “geeks” una app entre mujeres donde estemos siempre localizables en un mapita como en el “snap” pero que esté vinculada de manera directa al C4 para casos de emergencia.
-Que exista el INMUJER en Mexicali. (Única ciudad de todo el país, que no tiene)

Y así dejo puntos suspensivos para que esta lista crezca y tengamos exigencias concretas y propuestas contundentes.
Aquí los puntos suspensivos:

Ps.1. Que estos puntos suspensivos sean porque sigue la vida y sigue la fuerza de quienes hablamos por todas y la fortaleza de quienes han tenido que resistir.
Ps.2. Que estos puntos suspensivos no precedan a ningún “el fin”
Ps.3. Se les paga bastante a los diputados y senadores como para que los dejemos sin vigilancia, ¿no creen?
Ps.4. Si van a rayar la ciudad y los monumentos… que se queden así por meses: Rayados, recordando a las autoridades que tienen tarea.
Ps.5. ¿Romper, romper y romper? ¡Que se rompan el silencio y las cadenas!