Clima Mexicali - Isolated Thunderstorms, Min: 29 C, Max: 39 C
Clima Tijuana - Parcialmente Nublado, Min: 18 C, Max: 27 C
Mexicali Centro Autos - 10:00 am PDT30 min, 8 líneas abiertas
Mexicali Centro Peatonal - 10:00 am PDT40 min, 3 líneas abiertas
Mexicali Centro Ready Lane - Update Pending
Mexicali Centro SENTRI - 10:00 am PDT0 min, 2 líneas abiertas
Mexicali II Autos - 10:00 am PDT40 min, 2 líneas abiertas
Mexicali II Peatonal - 10:00 am PDT0 min, 2 líneas abiertas
Mexicali II Ready Lane - 10:00 am PDT15 min, 5 líneas abiertas
Mexicali II SENTRI - 10:00 am PDT0 min, 1 líneas abiertas
Tipo de Cambio 16/12/2012 -
Compra : 12.85 ,
Venta :
13.10

Carta de gratitud a mis amigos

Arreglando debajo de mi escritorio, me encontré con la típica cajita (que me imagino muchos tenemos) donde guardamos recortes de revistas, recados, envolturas de chocolates, notas, calcomanías, boletos de conciertos y cartas.

Todas con el sello del recuerdo de una amistad que en su momento fuera importante o bien con el mensaje del compañero de escuela al que ya nunca volvimos a ver o bien, al que seguimos frecuentando.

Repasando en los recuerdos, así detenidamente –como pasa cada vez que supuestamente vamos a limpiar de cachivaches los rincones y resulta que nos engranamos la eternidad viendo cada cosa-, comencé a revivir muchos momentos: Alegres, tristes, competitivos, solitarios, de grupo, etc.

Y ahí, entre todos estaba mi camiseta rayada con firmas y pensamientos de cuando salí de primaria, mi blusa de la secundaria con leyendas escritas y sin lavar para que no se borren, mi amada camiseta de consejera de veranos plagada de mensajes de quienes fueran mis acampantes, otrora niños y ahora adultos.

Ahí, ahí en ese rincón polvoriento –aclaro que vivo en Mexicali y el polvo es parte intrínseca de nuestras vidas y hogares- me encontré entre muchas fotos, una foto con mis hijos pequeños. Foto que tomara con su siempre precisa y oportuna cámara mi amigo Rodrigo (Quepd) y entonces inevitablemente, así como “Candy Candy”, las lagrimas salieron involuntariamente.

Lo extraño, como seguramente todos los que estuvimos cerca de su vida, lo extrañamos; sin embargo, más que la tristeza y la nostalgia, ese día en especial, me invadió un inmenso sentimiento de amor y agradecimiento por mi amigo y comencé a extender en mi memoria ese sentir a cada uno de los amigos que han estado y están en mi vida.

Partiendo desde su ejemplar manera de darse como amigo, inicié un viaje personal y me cuestioné:

¿Habría sido la amiga que él esperaba, si es que acaso estuve presente cuando necesitaba algo? (aun cuando no era de mi generación ni de mi “bola”, digamos, que era el mejor amigo de la infancia de la más pequeña de mis hermanas, y al irse (ella) de la ciudad…me lo heredó).

¿Estuve atenta a sus señales si se sentía solo?

¿Le correspondí a cada uno de sus detalles, llamadas y correos?

¿Supe disfrutar la comida y la compañía como él lo hacía? – sin revisar el teléfono, sin distraerse. Enfocado siempre en ESTAR-

En pocas y resumidas cuentas: ¿Hago eso yo con mis amigos? ¿Qué tan dispuesta y leal he sido y soy? ¿Qué tan honesta, sincera, prudente? ¡Pfffff! ¡Buen torito me dejaste, Batman!

Practicando la auto sinceridad he decir que cuando niña, era más ñoña que hoy jeje. Por ende, crecí comiendo flores y creyendo en un mundo lejos de la maldad. Eso me formó con valores muy sólidos de lealtad y empatía. Sin embargo, me hizo vulnerable y varias veces víctima de burlas (pues era yo un poco “chonchita” y como les dije hace unos segundos “ñoña.

Crecí como una oveja en un mundo de lobos, viendo a todos con piel de cordero. Fueron los golpes de la vida y las experiencias adquiridas las que me abrieron los ojos y comencé entonces a tener malicia, a estar atenta, a ser incrédula... y en algunas ocasiones de mi vida me atrevería a decir que hasta confundí la justicia con juzgar; y ahí en cada paso de mi crecimiento, mis amigos han estado presentes.

Como toda “casi” cincuentona, he entrado en una etapa en la que cada detalle lo atesoro más que antes, cada momento compartido es un regalo irrepetible en mi caminar, cada acontecimiento cotidiano tiene el valor más extraordinario de todos…y en esos, en cada uno de esos detalles y momentos están mis amigos.

Gracias a los que son y han sido. Gracias por aquel vestido que me acompañaran a comprar después de una ruptura amorosa. Gracias por los “make overs” necesarios; por los “milky way” hasta quedar como azucarera mientras lloraba una pérdida o un fracaso. Gracias por esas tardes y noches en las banquetas donde me contaron sus secretos y donde escucharon los míos.

Gracias por esos largos periodos de carcajadas hasta parecer que habíamos hecho 300 abdominales y que conocimos cada uno de los músculos debajo de las orejas.

Gracias porque no venían en mi paquete de laboratorio sanguíneo, ni me casé con ustedes, ni son mi familia política… son MIS AMIGOS.

Gracias por los regaños, los baldes de agua fría (y las “cheves” frías también, ¡cómo chingados no! Gracias por la copa de vino, las pasadas por la casa del pretendido en turno. Gracias a mis amigos, por las serenatas cuando no había pretendientes. Gracias por las tarjetas en San Valentín cuando no había novio. Gracias siempre por las visitas a la casa, a los hospitales, a las piñatas, a los festivales.

Gracias a mis amigas “cuasi gemelas” con las que de niña pedía “triki triki” y luego disfrazadas nosotras ya adultas y madres, llevábamos a nuestros hijos. Esas amigas, con las que comparto desde que nos llegó la primera vez de todo: la regla, el embarazo, el parto, el divorcio, la nueva vuelta, y probablemente el primer nieto.

Juntas hemos descubierto que reírnos hasta el cansancio se ha vuelto la mejor de las medicinas y brincar en una brincolina sin hacernos pipí, el mayor de los retos.

Gracias a los amigos nuevos: Esos que sientes que conoces desde la era de las cavernas y que sabes llegaron el momento preciso, con la enseñanza precisa.

Gracias a los amigos que viven lejos pero están más cerca que el anillo en el dedo. Los que hasta intuyen y a kilómetros de distancia son fieles y presentes. Esas llamadas oportunas y reconfortantes, son la onda. ¿A poco no?

Gracias a los que me traicionaron porque me enseñaron a revalorar y a re valorarme. Además de aprender el maravilloso proceso de desintoxicación y la llegada inigualable de la tranquilidad.

Con el tiempo aprende uno que la tranquilidad no tiene igual; que la paz de un abrazo, la mirada serena y sincera de un amigo y las palabras que no laceran son el alimento necesario para el alma. Lo demás, lo demás… ¡Que se vaya! Como decía una amiga en la prepa: “Lo demás, es lo de menos”.

Espero y me comprometo conmigo hoy y cada día a ser esa amiga que den ganas de tener cerca, de abrazar, de contarle y contar con…

Me comprometo conmigo y con cada uno de mis amigos a estar, a ser una persona presente en sus vidas, con los hombros listos, la mano extendida para entrelazarla o el puño listo cuando haya que pegarle a alguna almohada (o algo más jejeje)

Me comprometo conmigo y con el recuerdo de mi amigo a escuchar sin distracciones, a disfrutar los logros y los nuevos retoños de las familias… hasta las bolsitas de dulces y las decoraciones.

Que sean los logros y triunfos de otros, una celebración sincera de alegría compartida.

A ti, Rodrigo que me lees mientras escribo: Gracias por dejarme una verdadera enseñanza con acciones y presencia, del verdadero significado de la amistad. ¡GRACIAS amigo y perdóname si dejé pasar algún momento en que me necesitaras!

Tu vida la recuerdo cada vez que paso por la esquina de la barda encantada (que ya no es tal) y me congratulo de haber estado en tu listado de cumpleañeros. Me regocija saber que hay amigos que sobrepasan un nombre y una materia… que son eternos, como tú.

La pregunta personal, hoy en un momento cursi, mágico y musical; la extiendo:

¿Qué tan buenos amigos han sido y que tan agradecidos están con los que tienen?

Ps. 1. Si el destino ofrece regalos, seguramente es el de la amistad.

Ps. 2. No sean “culeis” y pidan perdón a quienes hayan lastimado. No sean “jarritos de Tonalá”, es decir, no confundan la dignidad con el falso orgullo y si tienen una amistad que rescatar…”Go for it!”

Ps. 3. Admito que me puse cursi cañón en modo supremo… ¿Y?

Ps. 4. Hay nombres que trascienden y han dejado huella en mi vida, con un acto solidario único. Cada uno de ustedes sabe quién es porque su presencia y amor es correspondido. Por ser “ley” y darle sentido al espacio de coexistir en amor: ¡Gracias, amigos del alma!